Compra en nuestras tiendas

La importancia del contacto con el bebé

Proteger el principio de la vida

 

Escrito por: Valeria Calderón de Nenes de Leche

Cada día son más los centros de maternidad que facilitan que el bebé no se separe ni un minuto de su madre inmediatamente luego de nacer. Y cada vez hay más conocimiento sobre la importancia de este contacto. Tanto padres como cuidadores y proveedores de servicios de salud aprenden a leer estas necesidades, lo cual brinda seguridad y efectos positivos para toda la vida.

Si bien cada bebé tiene comportamientos particulares, todos conjugan en la necesidad de estar cerca. Sería ideal que médicos, enfermeras, parteras, acompañantes, matronas, doulas, asistentes y los mismos directivos de estos centros asistenciales encuentren de manera práctica la forma de adaptarse y acondicionarse a estas necesidades, otorgando la relevancia que merece este instante en el comienzo de la vida, ajustando su ejercicio para encajar en todos los procesos que se involucran en el mismísimo comienzo de la vida, un instante que se centra en el bebé y en su entorno, principiando por la madre que da a luz, que además abarca aspectos psicológicos, a nivel de comportamiento y emocionales. Preparar con delicadeza la vía para que se dé fácilmente ese enlace entre el recién nacido y quienes lo cuidarán, entender la intensidad y el poder de ese encuentro humano con el mundo por primera vez es muy importante porque ese sagrado momento puede hacer que toda la energía se concentre en conocerse, en adaptarse al ambiente.  

Cuando el bebé y la madre están en contacto piel a piel, empiezan a aprender uno del otro en distintos niveles. La madre puede abrirse emocionalmente y empezar una nueva relación, a reconocer las especiales características de su bebé, sus necesidades y darle poder a su habilidad y seguridad para cuidarlo, hacerlo sin la angustia que puede otorgar esos momentos eternos sin tener en brazos a su bebé recién nacido sano. El bebé por su parte está en un tranquilo estado de alerta, listo para entrar a al mundo y recibir estos cuidados, concentrando toda su energía en conocer, en adaptarse al ambiente.

No siempre es fácil y los preciados momentos de ese instante se pierden. Pero no está perdido el enlace. Para ello será muy importante tener al bebé al lado, cerca, en brazos. El tacto, la voz y la proximidad facilitarán al cuidador responder… sensibilizarse. Y al bebé la posibilidad de activar respuestas emocionales que le produzcan bienestar y seguridad, además de un apego seguro. Y probablemente leerá que su llegada al mundo es bienvenida y que será cuidado. La prueba de ello será su respuesta, a lo mejor lejos del llanto y la desolación.

No en vano la piel es el órgano que experimenta más sentidos. No en vano los bebés que son alimentados, pero no tomados en brazos o que no tienen la posibilidad de experimentar las delicias de ser cargados ni interactuar, tienen un desarrollo menor.

Los bebés necesitan que los carguen, que los mimen, que les satisfagan sus necesidades sin temores de estarlos mal criando o malacostumbrando. Y también es aquí donde no me canso de repetir mi frase: “los bebés no se acostumbran a los brazos, los necesitan”.

Te recomendamos leer también Las ventajas de cargar a tu bebé y una crianza por apego 

Close up of unrecognizable young mother with her newborn baby son in sling at home

Tags:

Leave a Comment