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Cuidados para la cicatriz por cesárea

 

Escrito por Camilo Bolívar

Felicidad, orgullo, emoción, ternura. Son algunos de los muchos sentimientos percibidos por toda madre cuando da a luz a un hijo, y que no se borran de su alma a pesar del dolor físico que puede llegar a sentir desde minutos antes de dar la bienvenida al nuevo ser.

Y aunque la mayoría de las mamás tienen al bebé por parto vaginal o natural, otras deben someterse, por diversas razones, a una cesárea, situación que provoca que su recuperación sea más despaciosa, dolorosa y de mayor cuidado.

La cesárea es una intervención quirúrgica mediante la cual se le realiza a la mamá una incisión en la zona baja del abdomen y otra en el útero con el fin de extraerle al bebé. Si te toca este tipo de parto, debes saber que después de dicho procedimiento queda una herida a la que tendrás que prestarle atención para que cicatrice de la mejor manera.

 

Óptimos cuidados

El tiempo de cicatrización de la herida por cesárea es variable en cada mujer, pero si tienes en cuenta las siguientes recomendaciones tal vez sea más rápido y adecuado.

 

Examina la curación. Durante un tiempo y hasta que el especialista lo indique, tendrás la herida cubierta con gasas o compresas como medida de protección. Revisa día a día que no estén con rastros de sangre; de lo contrario, consulta inmediatamente con tu médico.

 

Limpia bien la herida. Después de que te quiten el vendaje, es suficiente con lavarla suavemente con agua y jabón neutro y secarla muy bien, con mucho cuidado y sin restregarla.

 

Actúa con cautela. Por un tiempo prudencial es esencial que calcules bien todos tus movimientos al bañarte, vestirte y moverte. Toda actividad debes realizarla con paciencia, mucha calma y sin brusquedad para evitar que la herida se abra de nuevo.

 

Vigila su evolución. Cerciórate de que no haya inflamación exagerada ni enrojecimiento, que la herida no sangra ni supura y que no cambia de color. Si presentas estos u otros síntomas anormales, no dudes en consultar con el especialista.

 

De mejor semblante

Para que en poco tiempo la cicatriz de la cesárea sea tan sólo un recuerdo o, por lo menos, no tan notoria, puedes implementar algunas medidas adicionales al cuidado de la herida.

 

Hazte masajes. Después de unas semanas, cuando te hayan quitado los puntos y no sientas tanto dolor en el área de la incisión, es aconsejable que te hagas masajes suaves varias veces al día con crema hidratante o aceite recomendados por tu doctor. Así permitirás que tu piel vuelva a tener la elasticidad indicada.

 

Protégela del sol. Aunque una vez sin vendaje es indicado dejar la herida al aire para que cicatrice más rápido, es mejor no exponerla al sol durante unos seis meses para evitar cambios en la pigmentación de la piel.

 

Mantenla bien hidratada. Con cierta frecuencia aplícate sobre la zona afectada pomada o crema hidratante. De esta manera lograrás que la piel cicatrice de forma adecuada y reducirás riesgos de que se inflame o surjan queloides, que es un engrosamiento de la cicatriz que puede ocasionar dolor, quemazón o picazón.

 

Cuida tu dieta. Es primordial mantener una buena alimentación. Por eso no deben faltar en tus menús diarios verduras, frutas y proteínas. También es importante que te hidrates frecuentemente con líquidos, sobre todo agua.

 

Usa ropa cómoda. Cuando la cicatriz no esté expuesta al aire procura que las prendas de vestir que la cubren te queden holgadas. Preferible que sean de algodón para que haya mejor transpiración y menos roce y probabilidades de infección.

 

Sigue las indicaciones. Por más de que te sientas aliviada y veas de mejor aspecto la cicatriz, no dejes de obedecer al pie de la letra las recomendaciones del ginecoobstetra o la matrona. Continúa con los cuidados, analgésicos y demás medicamentos hasta el día que te lo aconsejen los especialistas.

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