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¡POR FIN VIERNES! Da igual, estoy embarazada y soy feliz

Por: Julieta Piñeres

Nada me daba más satisfacción después de una semana larga de trabajo que la llegada del viernes. Tiempo de descanso, ejercicio y diversión que se terminaba en un abrir y cerrar de ojos. Lo que primero cambió después de enterarme de mi embarazo fueron mis viernes.

Mi bebé no fue sorpresa, de hecho lo estaba buscando desde hacía algunos meses y tenía ganas infinitas de ver esas dos rayas en la prueba casera de orina. Las vi en Cartagena el 31 de diciembre del 2015 justo antes de empezar la fiesta de año nuevo, cuando sabía que venía alcohol de celebración y preferí salir de la duda. ¿Será este otro de mis retrasos o no? Le envolví el resultado a Mauricio (mi esposo) en el primer papel de regalo que encontré en la casa y se lo entregué inmediatamente. Salimos de la casa y desde ese momento, 12:00 am de viernes hasta hoy, todo es diferente. ¡MÁS FELIZ!

Le pedí a mi esposo mantener en secreto nuestro embarazo hasta tener por lo menos 12 semanas y no era tarea fácil. Provocaba gritarlo al mundo, a mi familia, amigos y conocidos que no paraban de preguntar ¿y para cuando van a encargar? (odio el termino `encargar` en este sentido tanto como a la misma pregunta imprudente) Lo hice, más allá de las creencias o la mala suerte como algunos hacen y lo respeto, por una recomendación médica de que antes de este número de semanas el desarrollo del embarazo puede tener algunas complicaciones comunes y que no comprometen futuros embarazos o la salud de la mujer. Simplemente pasan. Por supuesto, que en dado el caso, es una desilusión y lo es mayor cuando tienes que compartirla o comunicarla con muchas personas. Es sólo mi opinión.

Todos mis viernes cambiaron porque ahora sí me gana el sueño a las ganas de salir, porque las dos copas de vino y las margaritas no me las puedo tomar, porque el cigarrillo me molesta de sobre manera y porque estaba tan feliz que sentía una emoción pura por lo que venía en camino que prefería hablar sola a ocultarlo tanto tiempo en una conversación. Siempre he creído y ahora estoy convencida que a nadie le importa si vas o no a la fiesta y las mejores son las que uno no alcanza a llegar por algún motivo. Entonces al final da igual. Pero a quién le importa lo anterior, ¡si tengo la felicidad de ser mamá! ¡De verdad me esta pasando a mi! Lo que más había soñado y pedido se había cumplido. ¡Es mi turno! Tengo salud y alguien que comparte este mismo deseo conmigo. No puedo pedir nada más.

Este espacio que desde esta semana abro en el Blog de Vida de Padres, sección especialmente creada por Babymarket.co para los padres colombianos, es para compartir con ustedes cómo he vivido mi embarazo y cada uno de los cambios que me ha traído. Algunos superficiales como la llegada del viernes y otros mucho más complejos que les iré contando más adelante. De cualquier manera, nada se compara con la alegría que siento con la llegada de mi primer hijo. ¡Al carajo los jueves, viernes y sábados porque estoy embarazada!

This post has 1 Comment

  1. Laura on 25 Julio, 2016 at 2:00 am Responder

    100% de acuerdo con mantenerlo en secreto por un tiempo. Me paso y fue horrible 🙁

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