Compra en nuestras tiendas

El destete: consejos para evitar que sea traumático

 

Escrito por Camilo Bolívar
Asesorado por la nutricionista Silvia Margarita Contreras

El vientre es el primer “hogar” de todo ser humano, allí comienza a labrarse el vínculo afectivo más conmovedor entre madre e hijo. Un vínculo que se fortalece aún más cuando ya en el mundo exterior hay contacto directo y sublime entre los dos y el bebé se alimenta con la leche de quien le dio la vida.

La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido, pero además le ayuda a prevenir muchas enfermedades e infecciones y lo provee de innumerables beneficios físicos, emocionales e intelectuales.

No obstante, por el retorno de la madre al trabajo, por algunas dificultades al amamantarlo o porque llega el día en el que empieza a probar nutrientes sólidos, poco a poco el bebé deja de alimentarse del pecho de la madre, fase conocida como el destete.

¿Cuándo es el momento?

Por lo menos hasta que tu hijo tenga seis meses de vida es esencial que lo alimentes sólo con leche materna. Ya después podrás adicionar su alimentación complementaria; es decir, con otros alimentos que contengan nutrientes indispensables para su crecimiento y desarrollo.

Organizaciones internacionales especializadas en lactancia como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), aconsejan la lactancia complementada con otro tipo de alimentos hasta que el pequeño cumpla dos años de vida, o incluso más.

Sin embargo, el momento para realizar el destete dependerá de ti, como madre, o de cuando tu bebé voluntariamente te dé señales de que ya no quiera ser más amamantado.

Si cada vez que lo vas a amamantar tu hijo se enfurece o se intranquiliza, ya no siente tan atractivo buscar tu pecho y hace guiños para que mejor le des sólidos, bríndaselos y posterga la toma para después. Si de nuevo la rechaza, tal vez es tiempo de pensar en el destete para siempre.

En este caso no será un proceso difícil porque es iniciativa propia de tu bebé. Pero si la decisión de destetarlo es tuya, independientemente de las motivaciones que tengas, tal vez la transición no será tan fácil y tendrás que actuar con paciencia y sapiencia para que el bebé sea más receptivo frente a la novedad.

Camino a seguir

Si deseas que el destete no sea tan angustioso para tu hijo, las siguientes indicaciones te serán de gran ayuda:

Combina con otras fuentes alimentarias. Para que la adaptación al destete sea más sencilla, antes de pensar en dejar de amamantar a tu pequeño puedes alternar de vez en cuando la lactancia con una toma de leche materna en vaso o en pocillo.

Con tiempo mejor. El destete debe ser progresivo y no repentino, pues de esta manera tu bebé se adaptará con más facilidad, sin tantos sobresaltos y no sufrirá de problemas intestinales y digestivos, ni tú de infecciones, calcificaciones, dolor o endurecimiento en los pechos.

Prueba alternativas. Disminuye poco a poco las tomas diarias y la duración de cada una de ellas. Debes darle, como mínimo, las de la mañana, medio día y noche. Después elimina la del medio día y deja la primera y la última y así, paulatinamente, hasta que su nutrición sea con base en un sucedáneo de la leche materna (anteriormente llamada leche de fórmula) o alimentos complementarios.

Cambia la toma de leche materna. A medida que vayas disminuyendo las tomas de pecho sustitúyelas por alimentos complementarios, por un sucedáneo de leche materna en vaso y en consistencia sólida o líquida o, incluso, con tu propia leche extraída para que no deje de recibir sus ventajas. En caso de que no estés a su lado, otra persona se la podrá dar sin inconveniente alguno. Por ello es bueno tenerle sus propios utensilios de mesa y cocina.

No retrocedas. Si has tomado la decisión de destetar a tu pequeño mantente firme, sobre todo si no te pide pecho o si no está tan empecinado en buscarlo.

Demuéstrale tu afecto. No te olvides de que la lactancia crea un lazo de apego y amor firme e indisoluble entre tu hijo y tú, motivo por el que al destetarlo debes demostrarle con caricias, besos y demás muestras de cariño, que dicho vínculo permanece latente.

Mantén un buen ambiente. Para algunos bebés la sustitución definitiva del seno materno no es sencilla, por eso es recomendable que tú la realices en un ámbito en el que tu hijo se sienta cómodo, tranquilo y dispuesto a aceptar otra manera de nutrición y otros alimentos. Cómo por ejemplo buenas sillas para comer o comedores especialmente para ellos.

Adelántate a su pedido. No lo dejes tomar impulso si todavía está amañado con tu pecho. Antes de que te pida, bríndale otras opciones alimentarias en las que has pensado para sustituir tu leche.

Intenta distraerlo. A las horas en las que acostumbrabas amamantarlo busca entretenerlo con otras rutinas o actividades como jugar, cantar o pasear.

Tags:

Leave a Comment